Recital poético no Handicap Café (con Polisemias)

O pasado 27 de outubro, e para conmemorar o nacemento de Sylvia Plath, o grupo Polisemias organizou un recital poético no Handicap Café. Foi un evento moi interesante no que cada un podía ler algo da autora británica e algo propio, facendo así un exercicio de homenaxe e de exhibicionismo. Foi emocionante ver autoras xa cun nome como Estíbaliz Espinosa ou Dores Tembras participando do mesmo que os amateurs. Aproveitando a oportunidade o taller literario coreandino pasou por alí e lemos tanto cousas nosas como poemas de Sylvia Plath. Aquí tedes o que se leu:

.

.

Tamara Barreiro

Sylvia Plath, “Canción de amor de una chica loca”

Cierro mis ojos y el mundo entero cae muerto;
abro mis párpados y todo vuelve a nacer.
(Creo que mi cabeza te inventó).

Las estrellas balsean en azul y rojo,
y galopa la arbitraria negrura:
cierro mis ojos y el mundo entero cae muerto.

Soñé que me seducías hacia la cama
y me cantabas enloqueciéndome, y me besabas hasta volverme loca.
(Creo que mi cabeza te inventó).

Dios desnudo, desde el cielo, los fuegos del infierno se debilitan:
salen los serafines y los hombres de Satán:
cierro mis ojos y el mundo entero cae muerto.

Imagino que regresarás, tal como dijiste,
pero envejezco y me olvido de tu nombre.
(Creo que mi cabeza te inventó).

Debí haber amado a un águila/pájaro de trueno en tu lugar;
al menos, cuando viene la primavera ellos gritan nuevamente.
Cierro mis ojos y el mundo entero cae muerto.
(Creo que mi cabeza te inventó).

Propio de Tamara

La chica con el gato naranja en el regazo se había levantado con la cabeza hecha una tormenta. Había dormido, pero se sentía como si hubiese pasado la noche en vela. “Vaya sensación tan horrible. Tengo truenos y rayos y centellas”. En eso pensaba la chica con el gato naranja en el regazo.

La chica de pelo negro con el gato naranja en el regazo acarició con la punta de los dedos el tatuaje que tenía en la parte interior del dedo anular de la mano izquierda. ‘I AM’ en grandes y complejas letras mayúsculas de un tamaño poco superior a lo invisible. Reflexionó acerca de esas palabras, con la cabeza tan solo como una brisa fría en invierno -incómoda y bastante desagradable- en la que, por suerte, no había relámpagos. Pensó en esas palabras que lo contenían absolutamente todo. “Claro, porque estés donde estés haciendo lo que sea que estés haciendo, ser, eres. Es decir, que bueno, malo, cruel, piadoso, enigmático, solitario, alegre o cansado, eres alguien, y eso no se puede decir de cualquier cosa. Que esté ahí siempre”. Como captando sus pensamientos, el gato naranja se estiró en el regazo de la chica y se bajó al suelo de un salto.

La chica de ojos verdes que ya no tenía al gato naranja en el regazo encendió un cigarrillo. Un suave deslizarse del cigarro saliendo de la caja. Un chasquido del mechero. Cerró los ojos verdes, se pasó la mano por el abundante y despeinado pelo negro. ¿Estaba esperando a alguien o lo estaba eludiendo? Parecía un atuendo poco indicado para esperar, unas medias negras finas y rotas y una camiseta blanca enorme. ¿A quién esperas con esas pintas?

Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo -como una amenaza- y que el humo del cigarro se elevaba hacia el techo, escurriéndose por las paredes con un movimiento reptil, la cara de la chica con el cigarrillo a pocas caladas de la muerte se contraía como si fuera una señal.

La chica con la cara de ‘noeselmomento’ se encogió en el sillón. Por un momento, la chica que se retorcía un mechón de pelo entre los dedos pareció una bruja, pero el espectro se desvaneció pronto. El caso es que hubo una serie de extrañas coincidencias: la chica se encogió, el gato maulló, el cigarro se consumió y la puerta se abrió con un chasquido.

¿Era miedo? No, miedo no era. Era como si le hubiera pasado por encima una bandada de golondrinas. No era violento, pero tampoco era agradable. Era una especia de extraño ‘ups’ muy silencioso y premeditado.

– No te hagas la sorprendida. Todos sabemos que me estabas esperando.

El chico con la voz metálica entre los labios pronunció las palabras despacio, con cuidado de no romperlas.

.

.

Patricia Vila e Guillermo Rodicio

Guillermo Rodicio – Poema propio

A Pondal

e aos fartos da morte e a derrota

Buscarei os ollos e a boca da noite,

violarei as palabras que non me signifiquen.

Canso de todo, esquecerei a miña patria,

e esmorecerei nun recuncho de po e mansedume,

alienado pola impotencia ante o imposible.

O que se presente ante a parca xa non serei eu

.

Mais NON, antes diso

estou aquí,

e QUERO que o presente arda.

.

Suicida arreo,

esnifo as areas do tempo,

e fago enviuvar as estrelas.

Todo, todo, todo, todo, todo é meu,

e todo o podo alcanzar.

.

Cabaleiro do agora,

derribo as murallas do posible,

e me convirto no torso rebelde da tormenta,

a bola de lume no berce da batalla.

.

Rompo os espellos porque xa sei quen son.

E arrastro aos silenciosos que veñan comigo.

Non son a verdade,

só son eu, en forma de cántico.

Non son o bardo, senón o adxectivo.

.

E cando chegue o final,

se hai un final,

e se alguen pregunta por min

non respondades,

que quero ser réciga, e non recordo,

e será a derrota a que non teña señorío.

.

E se me preguntades a min

e estou buscando os ollos e a boca da noite,

Xa non serei eu o que se presente ante a parca.

.

.

Clara Vidal

Sylvia Plath, “VIUDA”
Viuda. Palabra que se autoconsume:
cuerpo, hoja de periódico en el fuego,
por el aire un instante sostenida
sobre la geografía roja y cálida
que arrancará su corazón cual ojo.

Viuda. Sílaba muerta, con su sombra
de un eco, abre el resorte en el tabique
del pasado secreto: aire gastado,
recuerdos fétidos, escalinatas
mecánicas que a ningún sitio conducen…

Viuda. La amarga araña se sienta
en el centro de sus ejes resecos.
La muerte es su vestido, gorro, cuello.
El rostro del marido, blanco, inválido,
la cerca como a presa que con gusto

de nuevo mataría, verle cerca
cual rostro de papel contra su pecho,
como sus cartas conservar solía
tornándolas piel nueva, viva y cálida,
pero ahora ella es papel, y fría siempre.

Viuda: ¡estado vacío y grande! Llena
de aire traidor está la voz divina,
los arduos astros fáciles promete,
y el espacio inmortal entre los astros,
no cadáveres, flechas hacia el cielo.

Viuda, inclínanse árboles piadosos,
árboles de dolor y soledades.
Como sombras en torno al verde campo
o incluso como bocas negras ciérnense.
La viuda les semeja, es una sombra.

Las manos bien cogidas, nada en ellas.
Alma sin cuerpo que otra alma pide
en este aire sereno y no lo nota:
un alma frágil como el humo entra
en otra sin saber por dónde pasa.

Es éste su temor: es el temor
de que su alma late aún y late sorda
como el ángel mariano, cual paloma
contra un cristal a todo ciega, menos
al hueco hoyo que mira y mirar debe.

SEGUNDO: “cita” de Sylvia que lin eu.

¿Preguntas por qué me paso la vida escribiendo?
¿Y si me divierte hacerlo?
¿Si vale la pena?
¿Y, sobre todo, si es lucrativo?
Si no, ¿qué otra razón habría?…
Escribo tan solo
porque hay una voz en mi interior
que jamás se callará…

Poema propio de Clara
Sufro un desarrollo
de vital necesidad
al simple olor
de tu fragancia imposible.

Solo tus estrellas
iluminan mi noche;
y permanecen ahí, aunque las mire.

El sonido de tu voz no se descarga
ni se reproduce sin que estés presente.
Necesito que estés para oírte.
La telefonía móvil no me basta.
No capta tu onda,
no la capta…
Tu eco es una resonancia magnética
que únicamente mi tímpano comprende e imana.
Desperdicias tus cuerdas vocales
cuando no me susurras en el oído.

Me matan tus manos robustas.
Firmes. Tímidas.
Tanto, que me hago sangre
al morderme el labio
si no lo soporto más.
Me matas tú.
Me matas otorgándome la vida.
Me matas y me vives. Me revives.
Me haces existir. Me rematas.
Me haces sentir viva
sin que viva si no me matas.
Me matas por matarme.
Y por matarme más, más me matas.

.

.

David Neira

.

.

Pablo Esporas

 

Sois un público excelente!

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair /  Cambiar )

Google photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google. Sair /  Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair /  Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web ou un blogue de balde en WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: